
Desde que la humanidad aprendió a controlar el fuego, el fenómeno causante de la admiración humana desde muy temprana edad, se han creado mil formas de maniobrarlo y algunos son tan expertos como nuestro homólogos chinos.
En Guatemala, no es extraño que tan magníficas creaciones artísticas compuestas de pólvora, papel y fuego, sean un motivo de admiración.
Quienes fabrican los fuegos artificiales, puedo considerarlos artístas anónimos: quienes no sabiendo que lo que en sus manos es solo un polvo oscuro, llegará a ser el motivo de inspiración para muchas personas.
¡¡Arte invaluable, artísta anónimo!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Tienes algo que compartir?